Si estuviste allí, ya lo sabes
Es oficial. David Garrett vuelve al concierto benéfico KlangBlickMomente en el Großer Saal de la Fundación Internacional Mozarteum de Salzburgo — la misma sala, el mismo motivo, un nuevo programa. Guardad bien esta fecha: 12 de septiembre de 2026.
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Y recordad para qué es realmente esa noche. Cada céntimo recaudado va a la Österreichische Kinder-Krebs-Hilfe — la Ayuda Austriaca contra el Cáncer Infantil. El año pasado aquella sala silenciosa y dorada convirtió sus aplausos en 251.639 euros para los niños que luchan contra el cáncer y las familias que nunca se apartan de su lado. Es lo que no dejo de recordar: por una noche, la belleza se puso por completo al servicio de la oportunidad de un niño. La música era sobrecogedora. Aquello para lo que sonaba es lo que la hacía insoportable, en el mejor sentido.
La velada vuelve a reunirse en torno a rostros que amamos. Kevin Conners regresa como tenor y anfitrión, sosteniendo la noche desde el escenario; Emanuel Graf regresa con su violonchelo; y nuevas voces y pianistas ocupan su lugar junto a ellos. En el corazón de todo, una vez más, un solo violín y el hombre que lo toca como si dijera la verdad.
En cuanto a lo que tocará, el propio David Garrett nos dio el primer susurro:
De las tres sonatas de Brahms, la Tercera — la de re menor, op. 108 — es la que se desata: cuatro movimientos que suplican, duelen y al final se alzan como una marea que no puedes contener. ¿Y esas piezas “quizá”, de un disco aún sin publicar? Significa que parte de esta noche podría escucharse, por ahora, en ningún otro lugar del mundo. Solo allí. Solo entonces. Solo nosotros.
Las entradas ya están a la venta, y os lo digo con franqueza: algunos de nosotros de The Strings Society estaremos en esos asientos — en primera fila, con el corazón en un puño, como uno se sienta cuando sabe que algo raro está a punto de ocurrir tan cerca que casi se toca. Si podéis llegar a Salzburgo el doce de septiembre, venid. Sentaos con nosotros. Y si no podéis — guardaremos nosotros esa sensación, y os la traeremos entera aquí, como ya hicimos.
— El Equipo Editorial de The Strings Society